El amor trasciende, el amor nunca muere, nuestras almas estarán conectadas por siempre. Estefanía S


Hola mi nombre es Estefanía


El 1 de Mayo asesinaron al amor de mi vida, días anteriores a esto estaba muy triste, lloraba todos los días y le decía a Santiago “siento que algo malo va a pasar”, y él me decía tranquila todo va a estar bien.


No sabía que esa era la última noche que lo vería, que lo besaría y le diría lo mucho que lo amaba, él salió de mi casa y normalmente se comunicaba pero no lo hizo, estaba muy preocupada, veía videos en Facebook de lo que pasaba en ese momento enfrentamientos de estudiantes con la policía y el ESMAD, cerca de la casa de Santiago.


Cuando veo un video que publicaron donde cae alguien y dice una chica “lo hirieron, ¿está bien?” En el momento reaccioné y le dije a mi mamá ese es Santiago, siento que si, la ropa y el bolso que él llevaba era ese.


Había comenzado a marcar al celular de él muchas veces y no me contestaban, estaba muy nerviosa, hasta que me contestan pero no era Santiago, era el vigilante del hospital, en ese momento supe que todo estaba mal, me dijo que él estaba herido, desesperada empecé a gritar y me dirigí afuera a tomar un taxi con mi mamá.


Llegamos a la clínica y me hacen pasar al médico cuando el doctor me dice “hicimos todo lo posible por 30 minutos tratamos de reanimarlo y luego lo pasamos al quirófano para tratar de salvarlo pero no fue posible.


Explicó que la bala había entrado directo a su corazón atravesando su pulmón y alojándose en el hombro, me mostró la fotografía del pecho de Santiago en donde se veía la entrada de la bala que acabó con su vida y dijo que lo sentía mucho”


Quedé en shock y empecé a llorar, me empezó a doler mucho el pecho, decía esto no puede ser cierto, no puede ser posible, dentro de mi le hablaba a Santiago y le decía “te amo” una y otra vez.


La enfermera me dijo que si tenía el número de algún familiar le pasé mi teléfono para que llamará y se comunicara con la tía de Santiago.


Pensaba que todo era una pesadilla, que me iba a despertar de esto tan horrible que estaba viviendo, al rato llegó Milena, Miguel, y familiares, me rompía el corazón ver cómo estaban sufriendo, nos habían matado a nuestro amado Santiago, me entregan la ropa que llevaba Santiago y su maleta, la abrazo y no la suelto, me duele todo hasta el alma.


Los días que siguieron no comía, no podía dormir, me dolía todo mi ser, el dolor que tenía en el pecho era tan fuerte, tener que entrar a mi habitación y ver que Santiago no estaba ahí.


Ver la última pijama que se puso cada día y olerla, no he sido capaz de lavarla, atesoro cada cosa, sobrevivir es muy difícil, todos los días lloro.


Cuando iba a la casa de Santiago podía sentir un poco de tranquilidad, al abrazar a Milena sentía a Santiago cerca, pero cuando llegaba a mi casa todo se sentía vacío.


Yo no respondía mensajes, no podía con el dolor que sentía y las personas no lo entendieron, simplemente se alejaron de mí, dejándome sola en este momento tan duro.


La mayoría de días lloro desconsoladamente, siento desesperación, tengo ataques de pánico, siento que no puedo respirar, no salgo de mi casa porque siento que va a pasar algo malo y tengo miedo de que a las personas que son importantes para mi les pase algo, me duele demasiado pasar por esa clínica.


Veo fotos que nos tomamos recuerdo cada momento, lo tengo tatuado en mi alma y piel, no puedo aceptar aún su muerte, me duele cada segundo del día, y estoy muy mal, cada día es peor vivir con este dolor tan inmenso.

 

Un corazón… Latente,

En el cual tu recuerdo no morirá,

Un verdadero amor no muere,

Vive en los confines del universo.


Mi cuerpo mortal desaparecerá...

Pero no mi amor por ti.


Amor tú eres inmortal porque me diste vida cuando yo muerto estaba.

Tu eres el amor de mi vida.


Santiago

Te amo ahora y a través del tiempo eterno

Estefanía Silva.