"Aún con todo y el mundo acabado por dentro ella sacó su mejor sonrisa" Fabiola Morales


Mi nombre es Fabiola Morales Soto, tengo 27 años y soy de Costa Rica y perdí a mi mamá el 12-11-2018.


El cáncer empezó silencioso, ella de un momento a otro dejó de comer y todo lo que comía lo vomitaba, ella iba a la clínica a emergencias y solo le decían que era un virus más nunca le palpaban su estómago.


Su malestar era tan grande que decidió ir a consulta general al explicarle a la doctora sus síntomas, ella si le palpo su estómago y ahí lo sintió, por cuestiones de trabajo mi mami fue sola a su cita, inmediatamente la doctora le dijo que sentía una masa en su estómago que no era normal hizo todo lo posible por enviarla al hospital y que le hicieran un ultrasonido pero fue imposible.


Duraban mucho, en medio de mi desesperación, yo conseguí el dinero prestado y se lo pague por privado de manera urgente, para nuestra sorpresa si había algo ahí en el hígado.


Al día siguiente salí con ella de emergencia al hospital pero al final como siempre los tiempos para asignar citas son extremadamente malos; nos tocó ir a hacer presión porque ya mi madre estaba más mal todavía, dijeron que la internaban porque ella estaba muy débil y tenían que hacerle muchos estudios.


Luego que estuvo unos días ahí le dieron la salida porque se iban a huelga, esperaríamos un mes para recibir el resultado del TAC y saber que tipo de tumor era; mi madre saliendo del hospital se notaba que estaba muy malita aún así la traje a casa conmigo.


Le dije que yo no quería esperar tanto tiempo, que la quería llevar a otro hospital; ella se asustó y me dijo que por favor no lo hiciera, que en el hospital la maltrataban, que ella quería esperar en casa, me lo pidió en medio de llantos desesperados y yo accedí a esperar.


Desde ese día me pesa en el alma esa decisión de haber esperado, en ese mes pasaron muchísimas cosas y me duele porque yo pude haberla llevado, ya que en el resultado de su primer TAC ese tumor era operable pero con la espera y el sinfín de cosas que sucedieron en ese corto tiempo el tumor se salió y ya no podía ser operado.


Fui yo quien tomó la responsabilidad de hablar con los doctores y creo que hasta la fecha no me he recuperado y no sé cómo hice para soportar todo el proceso.


El doctor por teléfono me dijo que ya no se podía operar, que tomarían una biopsia para ver qué tipo de quimioterapia le podían poner y que apenas tuviera el resultado nos dirían; eso sí me dijo que podía ir por ella al hospital, no era normal porque ella no estaba bien y ya habían empezado a aplicarle morfina para sus dolores.


Ese día que fui por ella una doctora me recibió y sin explicaciones solo logró decirme que en este tipo de pacientes es mejor que estén en casa con su familia.


Mi mente volaba pensando tantas cosas, luego me dijo el doctor que tenía que llevar a mis hermanas e ir yo a una cita con la doctora que llevaba el caso de mi madre, pero realmente era una intervención para mis hermanas y yo, la psicóloga y la doctora nos dieron la noticia que no había nada más que hacer porque el cáncer ya había destrozado el cuerpo de mi mami por dentro…


Me tocó a mí con el alma en pedazos preguntarle cuánto le queda, la pregunta dolía mucho pero la respuesta me mato en vida, nos dijo 3 a 6 meses, ella se nos fue antes, verla como su enfermedad fue avanzando muy rápido y la deterioró tanto, fue de las cosas más duras que alguien puede vivir.


Llegó el día en el que sabríamos si le pondrían quimioterapia o no, la respuesta fue que no ya que mi mamita estaba muy débil y eso solo la apagaría más a ella, recuerdo que sus ojitos se le mojaron, los míos también porque esa era una última esperanza.


Sin embargo aún con todo y el mundo acabado por dentro ella sacó su mejor sonrisa para que quedara en nuestras mentes y en una fotografía para el mejor recuerdo de nuestras vidas.


Llegamos a casa y se derrumbó, me pregunto y ahora como me curo; yo ya no podía más y con el dolor de mi alma le dije que Dios me la iba a curar, que todavía quedaba él, sentí mi corazón desfallecer porque una parte de mí perdía la Fe y la otra quería que yo tuviera Fe, lloramos y después de ese día el daño fue avanzando más rápido.


El momento en el que me avisaron que mi mami ya había partido me encontraba en el trabajo, esa mañana tenía un presentimiento que no debía irme a trabajar pero ya me había ausentado una semana al trabajo y ese día que decidí irme a trabajar, ella a la hora y media de estar en mi trabajo se nos fue, ella ya no podía hablar ni ver pero esa mañana antes de irme bese su frente y le dije cuánto la amaba y que debía ir a encontrarse con su mamita, le prometí que velaría por mis hermanas y por mis sobrinos para que ella estuviera tranquila que ella no merecía tanto dolor…

Y ahí en ese momento se detuvo mi corazón junto al de ella..


Mi mami perdió el habla y la vista, sé que me escuchaba y por eso nunca dejé de decirle que la amo, sé que todavía me escucha pero ya no me abraza, le prometí ser fuerte para ella y no lo he sido, siento que necesito ayuda psicológica pero no me he animado a buscarla; yo siento que no puedo estar así porque ella no lo quisiera pero no puedo, se me fue mi mamá, lo más importante en mi vida.


Esa es la historia de mi mamita, lo que falta es decir como me siento ahora pero no puedo, no tengo la fuerza para hablar de mi dolor, ni siquiera con mis hermanas.💔💔💔


Voy a adjuntar la foto que se le tomó después de que supo que ya no había quimioterapia para ella, quiero mostrarles la sonrisa de una mujer fuerte.



Es mi Ángel, mi luz y mi todo, y el hecho que no la tenga conmigo hizo que yo muriera en vida.

Gracias por la oportunidad de contar la historia.


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